El navegador web es la puerta de entrada al mundo digital y, como una herramienta tan familiar hoy en día, puede que no se tenga en cuenta que se corre riesgos si se le da vía libre sin cuestionarlas. ESET advierte que hay muchas extensiones fraudulentas que se hacen pasar por bloqueadores de anuncios legítimos, asistentes de inteligencia artificial o incluso herramientas de seguridad diseñadas para robar datos, enviar a sitios maliciosos e inundar la pantalla de ventanas emergentes.
Las extensiones de navegador son un vehículo popular para los actores de amenazas, ya que proporcionan acceso a una gran cantidad de información sensible y ofrecen múltiples vías para la monetización y, en general, dan a los ataques una mayor probabilidad de éxito. Por supuesto, también son una amenaza en entornos corporativos, donde muchas veces pueden actuar sin ser detectados por los equipos y herramientas de seguridad. “Las personas suelen confiar en ellas, especialmente si se descargan de fuentes oficiales. La realidad es que, al instalar y conceder permisos a una extensión, podrías estar permitiendo involuntariamente a agentes maliciosos acceder a tus datos más sensibles: desde el historial de navegación hasta los inicios de sesión guardados y las cookies de sesión, de los que podrían abusar para secuestrar tus cuentas.”, comentó Camilo Gutiérrez Amaya, Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.
Una forma por la que acceden a una máquina puede ser un acceso a través de extensiones del navegador de aspecto legítimo, que pueden empaquetarse y colocarse en las tiendas de los navegadores, compartirse a través de enlaces engañosos o subirse a plataformas fuera de su tienda web oficial, donde los hackers están al acecho de personas que instalan aplicaciones desde fuentes oficiales (lo que se conoce como sideloading).
El sideloading es especialmente peligroso porque las tiendas de terceros no cuentan con el tipo de revisiones de seguridad y otros controles que tienen los mercados oficiales y por esto, mencionan desde ESET, es más probable que se listen complementos dañinos falsificados para que parezcan legítimos.
Otra posibilidad es que los autores de amenazas secuestren o adquieran una extensión legítima y la utilicen para enviar actualizaciones maliciosas a toda su base de usuarios. A veces, las extensiones pueden parecer legítimas, pero al activarse se programan para instalar nuevos payloads con funciones maliciosas.