En México, el regreso a clases representa mucho más que un simple cambio de temporada: marca el inicio de un nuevo ciclo educativo donde la tecnología se consolida como un eje fundamental.
Según datos oficiales del INEGI, solo el 43.8 % de los hogares cuenta con una computadora (ya sea laptop, tablet o de escritorio), mientras que el teléfono celular tiene una presencia casi universal, alcanzando el 81 % de los hogares. Este panorama confirma que los estudiantes dependen de dispositivos tecnológicos para realizar sus tareas y mantenerse conectados a los contenidos educativos.
La temporada de regreso a clases adquiere una relevancia renovada: no se trata únicamente de adquirir útiles escolares, sino de garantizar el acceso a la tecnología que impulsará el aprendizaje. De acuerdo con un análisis de la vertical Data Ventures de Walmart de México y Centroamérica, las computadoras y tablets se han convertido en herramientas esenciales. La Ciudad de México lidera el consumo tecnológico con más de 4,000 unidades vendidas, seguida de Jalisco y Nuevo León, cada uno con más de 2,000 unidades.
A pesar del crecimiento del comercio electrónico, la preferencia por las compras presenciales sigue predominando en el comportamiento de los consumidores: el 90 % de las adquisiciones tecnológicas (laptops, tablets y accesorios) y el 99 % de las mochilas se realizaron en tiendas físicas.
La posibilidad de probar los productos, la inmediatez de llevárselos directamente y la asesoría especializada destacan como valores irremplazables en este segmento.
Además, los datos revelan un consumidor con un enfoque práctico e integral. Durante la temporada de regreso a clases, el 20 % de las personas que compraron loncheras también adquirió mochilas, mientras que el 5 % añadió snacks a su compra. Esta “mentalidad de compra integral” refleja cómo los compradores buscan aprovechar cada visita a la tienda para cubrir múltiples necesidades de manera eficiente.
De este modo, el regreso a clases 2025 se perfila como una temporada en la que la tecnología y la experiencia física de compra coexisten estratégicamente. Los consumidores valoran tanto el acceso inmediato a dispositivos esenciales para el estudio como la oportunidad de recibir asesoría experta y resolver en un solo lugar todo lo necesario para iniciar el ciclo escolar con éxito.