Hay fechas que nos invitan a hacer una pausa y mirar hacia lo esencial. El Día del Amor y la Amistad es una de ellas: un recordatorio de que las relaciones humanas, con sus complicidades, risas compartidas y pequeños gestos cotidianos, son las que dan verdadero sentido a nuestra vida.
Desde mi experiencia en The Magnum Ice Cream Company, esta fecha también es una oportunidad para reafirmar una convicción profunda: los grandes productos, al igual que las memorias que perduran, se construyen a partir de la confianza, la cercanía y el trabajo en equipo. Nada verdaderamente significativo sucede en solitario.
Esther Rocha, directora de Mercadotecnia y Medios en The Magnum Ice Cream Company México
Pensar en este día inevitablemente nos lleva a reflexionar sobre las conexiones que cultivamos, ya sea con nuestros seres queridos, colegas o con nuestros consumidores. En Helados Holanda, cada paleta, cada innovación y cada campaña nacen de escuchar, aprender y crear en conjunto. Así como un helado puede reunir a amigos alrededor de una mesa o acompañar una caminata improvisada, la colaboración y el respeto mutuo son los ingredientes que unen a los equipos detrás de cada experiencia.
Ese espíritu se vive todos los días en nuestra forma de trabajar. Cada proyecto surge del diálogo abierto, de la escucha activa y de la suma de talentos diversos que comparten un mismo propósito. Cuando distintas ideas se encuentran en un entorno de confianza, el resultado va más allá de un buen producto: se construye un equipo más fuerte, capaz de conectar auténticamente con las personas.
Porque al final, eso es lo que hacemos: transformamos momentos cotidianos en memorias que perduran. Un cono compartido, una paleta después de un día largo, una sobremesa que se alarga con risas. Son instantes simples que, con el tiempo, se vuelven recuerdos valiosos. Y es justamente ahí donde la vida sabe mejor con helado.
Por ello, este día de San Valentín quiero hacer una invitación. Más allá de los regalos o las celebraciones tradicionales, tomémonos el tiempo para agradecer a quienes hacen nuestro camino más rico y significativo. Fortalezcamos lazos, reconozcamos el esfuerzo colectivo y sigamos construyendo espacios donde la empatía, la creatividad y el apoyo mutuo formen parte de nuestra manera de trabajar y de vivir.
Al final del día, las grandes marcas, como los grandes vínculos humanos, se sostienen sobre la confianza, el respeto y la cercanía. Son esos valores los que dan profundidad a lo que hacemos y sentido a cada paso que damos.
¡Feliz Día del Amor y la Amistad!