Si la sexualidad fuera un libro, el sexo sería el último capítulo. Si bien la sexualidad comienza mucho antes que en la cama y atraviesa la vida en general, en ocasiones el concepto se desdibuja y parecemos más desorientados que nunca, y es que aunque hoy en día se habla de sexo de manera más abierta, el contenido ilimitado, los tutoriales de todo tipo, o la IA que responde en segundos sin necesariamente mostrar información ética y responsable, nos puede llegar a confundir y dejar en más dudas que al inicio.
Es por ello que en un contexto donde el bienestar se ha convertido en una prioridad cotidiana, Platanomelón, el movimiento de sex positive más grande del mundo con una gran comunidad a nivel mundial, hace un llamado a ampliar la conversación sobre la sexualidad y reconocerla como una dimensión fundamental de la vida humana, estrechamente vinculada con la salud física, emocional y mental.
Y es que definir la sexualidad como solo sexo, es limitar un aspecto esencial del ser humano que abarca desde el sexo biológico hasta la dimensión cultural, social, psicológica y emocional, pasando por el placer y el erotismo, así como la manera en que nos auto percibimos, la calidad de nuestros vínculos y la capacidad de disfrute; la sexualidad forma parte de un equilibrio integral que impacta directamente en el bienestar íntimo. No podemos incluso pensar en erotismo sin considerar el entorno y la manera en cómo moldea nuestro deseo, y es ahí donde la educación sexual se vuelve relevante para aprender sobre nuestro bienestar.
Pero, ¿por qué solemos limitar la sexualidad al sexo? La sexualidad no empieza ni termina en la intimidad física, implica mucho más, pero, todo lo que la conforma influye en cómo tenemos sexo y en nuestra experiencia sexua, sin embargo, cuando la reducimos a solo el acto, terminamos analizando solo el resultado y perdemos de vista todo lo que lo condicional, lo que nos puede hacer confundir al océano con las olas; reducir la profundidad de la experiencia del ser a un momento de expresión temporal. A veces no es falta de libido, es que quizá no has dormido lo suficiente.
Las redes sociales y la IA se han convertido en la principal fuente de información (especialmente en adolescentes y jóvenes), lo que provoca que cada vez haya menos autoestima entre las personas pues centra la sexualidad en el sexo y este desconocimiento llega a afectar nuestra forma de vivir y disfrutarlo.
El acceso al porno ocurre cada vez en edades más tempranas, de acuerdo al estudio Psychological and Forensic Challenges Regarding Youth Consumption of Pornography: A Narrative Review. Adolescents de Aina M. Gassó, el primer contacto con la pornografía comienza a los 8 años de edad, lo que conlleva consecuencias conductuales y psicológicas, tales como la hipersexualización, los trastornos emocionales e incluso la perpetuación de la desigualdad de género.
Para Platanomelón es importante abrir esta conversación tan necesaria, derribar tabúes y acompañar a las personas en el descubrimiento de una sexualidad más libre, informada y conectada con el bienestar integral, sin presiones ni expectativas irreales, es por esto que a través de sus redes sociales y Eroteca, la marca crea un espacio seguro en el que reivindica la sexualidad de manera segura y respetuosa, reconociendo que esta evoluciona con el tiempo y que responde a circunstancias personales y contextuales que permiten construir una relación más saludable, placentera y auténtica. Descubre más en platanomelon.mx